Al practicar el Método Feldenkrais, tu sistema nervioso aprende a distribuir el esfuerzo de manera armónica entre tus músculos y tu estructura ósea. Con cada lección liberas tensiones acumuladas en la espalda, el cuello y la pelvis, mejorando tu postura, tu respiración y tu agilidad cotidiana. El resultado es una sensación inmediata de soltura, estabilidad y fluidez para moverte en tu día a día sin dolor ni fatiga.
